miércoles, 19 de julio de 2017

Falso plebiscito: lectura a primera vista

Por 
Yldefonso Finol

I
Los números del falso plebiscito de la MUD no los cree nadie. Según anunciaron sus organizadores pasadas las doce de la noche, la participación se ubicaría en 7.186.170 personas que hicieron su “manifestación” en 14.300 mesas. Tomando en cuenta el carácter manual, la precaria logística e improvisación del evento, y asumiendo que cada participante tardara dos minutos en identificarse, responder las tres preguntas, depositar la boleta en la caja (con la respectiva pose para la foto de las redes) y registrar firma y huellas en los cuadernos, –lo que sería un verdadero récord mundial- eso da un total superior a 16 horas; es decir, el doble del tiempo que duró la actividad.
Para ser un acto con tantas pretensiones, el ”plebischimbo” se deslegitimó a sí mismo. La cantidad de impurezas ocurridas contaminaron la seriedad política de lo que los líderes opositores habían precalificado como el inicio (la loca "Hora 0" que anuncian semanalmente) de la historia.
A los vicios de inconstitucionalidad e ilegalidad, se le sumaron un sin fin de irregularidades procedimentales como: 1) ausencia de un registro único referencial, pudiendo participar menores de edad, extranjeros, inhabilitados, etc...2) carencia absoluta de imparcialidad de todos los involucrados, desde los supuestos "rectores" y "garantes", hasta los "observadores" venidos de fuera, 3) violación abierta del carácter universal y secreto del sufragio, 4) evidencias de doble y múltiple votación por un número indeterminado de participantes, 5) inexistencia de escrutinio público, 6) eliminación física de las pruebas materiales de que el acto haya sido realizado correctamente, 7) contradicciones sobre cifras finales, y 8) imposibilidad de auditar resultados.
 
II
Pero hubo algo que si funcionó perfecto en el parapeto plebiscitario: la sincronía de la transnacional antibolivariana que tutela a la MUD.
El diario El Tiempo de Bogotá publicó su editorial a las 12:17 comenzando la madrugada del lunes, casi en simultáneo con el anuncio de los "resultados", por supuesto avalando de frente al bando derechista.
Toda la gran prensa de España, Argentina, Chile, Perú, Brasil, EEUU, tituló en primeras páginas el mismo discurso, magnificando el impacto de la acción simbólica y otorgándole una legitimidad de efectos instantáneos para un cambio de gobierno.
El club de expresidentes indignos, reos facturados de la CIA, que vinieron a convalidar la trama, llevan años anunciando el fin del bolivarismo.
La OEA, a través del secretario innombrable, está ansiosa por reconocer al "gobierno de transición" que emergerá mágicamente del sainete dominguero.
La vocera diplomática europea hizo lo suyo, y la guinda la puso el mismo que llamó ladrones y violadores a los mexicanos.
Trump nos amenaza duramente si hacemos la Constituyente. No nos conoce. Ahora la apoyaremos con más ganas.
 
III
La pregunta que cabe hacerles a todos estos roedores insanos es: ¿la cidadanía venezolana que va a votar en la elección legal y constitucional del 30 de julio, organizado por el CNE, con un Registro Electoral Permanente institucionalizado por décadas y un sistema automatizado, personalizado biométricamente, sujeto a auditorias y con presencia oficial de acompañantes internacionales, no cuenta?
Es una negación criminal de nuestra existencia, de nuestros derechos políticos, de nuestra libertad de expresión. Es el preámbulo de un intento de genocidio virtual contra el chavismo.

Yldefonso Finol

viernes, 14 de julio de 2017

¿En serio?: "…yo no me acuerdo dónde estaba hace una hora"

Opinión
Lo hecho por lo dicho | Cuando lo que decimos nos construye
¿En serio?:  
Por Steven Bermúdez
Tomado de Contrapunto 

El imaginario de la dirigencia opositora se mimetiza con los postulados de Gene Sharp. Ante tanta mediocre copia conceptual, los resultados serán siempre la desmemoria, aun cuando haya pasado solo una hora

Hay pedacitos de acontecimientos que, convertidos en palabras, pasan la rigurosa prueba de la permanencia. El lapsus línguae de los "penes" (por los "panes") tiene un sitio allí. Ahora, el "no me acuerdo donde estaba hace una hora" tendrá, también, otro a su lado.
Los estudios del discurso, desde sus orígenes, insisten en que las palabras dichas forman un importante componente material en la vida de las sociedades; hasta el punto de que pueden "construir" y "constituir" realidades. Sin embargo, para que podamos valuar ese impacto se requiere ser riguroso en el cálculo de sus condiciones de producción. De allí que pormenores como ¿quién lo dijo?, ¿qué dijo?, ¿dónde lo dijo?, ¿a quién se lo dijo?, ¿cómo lo dijo?, ¿en cuáles condiciones (en cuál situación socio-cognitiva) lo dijo? etc., se consideran trozos del mundo inevitables para determinar la dimensión de la conmoción producida por lo dicho.
Juan Requesens, actual diputado de la Asamblea Nacional de Venezuela, en una conferencia ofrecida en la Florida International University (en Miami) a venezolanos rabiosos, se subió a un atril para contarles sobre el país que quiere. Dijo mucho, de un modo y en un contexto socio-cognitivo que merece mucha atención… y deja bastante perturbación. Sobre todo porque causa escalofríos el sosiego y la deficiencia empática con que narra el periplo social que nos prepara.
En cualquier parte del mundo, ante el descontrol y los exabruptos en las conjuras políticas que aguantamos los venezolanos (afectos a una parcialidad político-partidista u otra), aquí y ahora, sus palabras sonarían no solo apocalípticas, sino como un testimonio de infatigable voluntad destructiva, de un corazón políticamente sórdido, de una intencionalidad cívica nefasta, de una ceguera social peligrosa. En cualquier parte del mundo, la confesión pública de Requesens sería un dato suficiente para que el sector que su mentalidad representa lo execrara de toda aceptabilidad ciudadana. Una mente que piensa así y lo haga público así, provocaría suficiente consenso social para la condena más severa. Menos, aquí y ahora, en Venezuela. Aquí y ahora, la narrativa de que el mal menor (toda la violencia y la destrucción desatadas) es válido por el bien supremo (lograr que Maduro renuncie y acabar con el chavismo) hace estragos en muchas subjetividades. Tolera y justifica, siempre. Las reacciones generadas (o las no generadas, más bien) por esta "conferencia", muestran la gravedad socio-cognitiva, ética y afectiva en la que se instiga a habitar desde esa narrativa.

De una disertación de poco más de media hora, dediquémonos a revisar su discurso (su mente, sus valores, sus creencias, sus proyectos de acción) bajo la lupa de algunos fragmentos. Desde hace ya bastante me he vuelto reiterativo (sí, obsesivo) en la denuncia de que esta nueva clase política venezolana está dando su batalla amparada en una orientación prefabricada desde los EEUU. Lo hace secuestrada e imbuida en la doctrina de Gene Sharp y de su "sistema conceptual para la liberación". ¿No me creen? ¿Bastará con comprobar la simetría de las palabras habladas por Requesens con las palabras escritas en el libro de Sharp? Únicas conclusiones posibles: colonialidad simbólica exacerbada, convencimiento dogmático, periferia mental sumisa y clasismo político desmedido.

PRUEBA UNO
La base de la propuesta de Sharp es la desobediencia civil, o como él prefiere llamarla: la "no cooperación" ciudadana. La traducción particular que hacen las mentes de la dirigencia opositora venezolana es la de "no cooperación forzada u obligada a lo arrecho". Resultado: la locura social.



PRUEBA DOS
Autoconvencidos de poseer un exclusivo gen democrático, ellos y solo ellos, deben conducir al país a la transición necesaria. Aunque en esa transición se deje el pellejo de otros. Lo importante es que luego tomen las "medidas duras" que ellos y solo ellos saben cuáles son.






PRUEBA TRES
Es necesario contar con el lobby internacional para arrinconar. El escándalo, cuanto más lo hagan y lo amplifiquen los de afuera, más impulso a la causa se obtiene.



PRUEBA CUATRO
Nada menos espontáneo. Aquí cada quien tiene un rol y una tarea. Así lo recomienda Sharp. Así lo reconoce Requesens.


PRUEBA CINCO
La dirigencia opositora sabe que el plebiscito es pura puesta en escena. Que no es una figura de consulta ciudadana presente en nuestra Constitución y por eso no posee ningún efecto legal. No obstante; importa solo su impacto simbólico. Una mecha para encender la pradera. Lo peor: lo que vendrá después.


Y hay mucho más para presentar y para insistir sobre la irritante concordancia entre las ideas expresadas por Juan Requensens en esa "conferencia" y cada segmento del libro de Sharp. Con ello persisto en la demostración (hasta la saciedad) de cómo la "planificación estratégica" (así la llama el propio Sharp) de la dirigencia opositora venezolana solo se limita a una inyección de 1.000 miligramos letales tomados de cada página de ese libro. Eso sí, muy estratégicamente "desobedeciendo" el punto vertebral de la propuesta conceptual del norteamericano: la exigencia de que la no cooperación ciudadana debería ser una decisión voluntaria, autónoma y colectiva y el compromiso de evitar la violencia. No este maligno acatamiento al que nos someten, a sangre y fuego. Literalmente.
Al final, este "politólogo" (como él mismo se autopresentó allá) dejó en su conferencia lo mejor de su interioridad, de su convencimiento y de sus deseos más doctrinales:

Ante tanta sordidez de esta neopolítica, sin comentarios. Ante tanta desempatía, solo heridas.
Lee también en Lo hecho por lo dicho | Cuando lo que decimos nos construye: La humanidad de los razonamientos cotidianos | Reconciliación nacional a lo comentarista virtual | De "Patria o muerte" a "Jezabel": cuando la literatura nos (re)nombra | La conjura de lo inaceptable |

Plebiscito de la MUD y la doctrina del ataque preventivo

Yldefonso Finol
Constituyente de 1999
 
Febrero de 2001. George Bush ordenó guerra contra Irak so pretexto que poseía armas de destrucción masiva y tenía vínculos con Al Qaeda. Luego se supo que era falso. Hoy el pueblo iraquí sólo sabe de violaciones a sus derechos y pérdida de soberanía.
 
Similares falacias argumentó la Organización Terrorista del Atlántico Norte para atacar “preventivamente” a Libia, con el fin de proteger a civiles que protestaban contra Gadafi. Para evitar que el gobierno “bombardeara” a la gente, pues la OTAN acudió presurosa a bombardearlos a todos. 

La oposición venezolana practica esa estrategia falsaria. Durante la vigencia de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la derecha tutelada por USA ha intentado todos los métodos para violar la Carta Magna: 1) en 1999 se opusieron al proceso constituyente y llamaron a votar en su contra, 2) en 2002 dieron un Golpe de Estado y la derogaron con un “decreto” del usurpador, 3) insistiendo en el mismo despropósito paralizaron PDVSA, 4) se abstuvieron en las legislativas del 2005, 5) 2006 en adelante: con paramilitares colombianos aplicaron guerra psicopolítica exacerbando la violencia criminal , 6) para desestabilizar, desconocieron todos los triunfos electorales del chavismo, 7) llamaron a la violencia la noche de las elecciones que ganó Nicolás Maduro, con saldo de 17 muertos, 8) intentaron “salidas” no constitucionales en 2014 con 43 muertos y miles de heridos, 9) ganan las legislativas de 2015 y se derrapan en desesperos anticonstitucionales: tumbar al gobierno en 6 meses, incorporan diputados impugnados, invocan a destiempo el referéndum revocatorio, declaran abandono del cargo por el Presidente Maduro, se coaligan con fuerzas extranjeras (OEA) para una invasión al país, y su gran invento final, un parapeto no contemplado en Constitución alguna de Venezuela desde antes de Guaicaipuro.
 
El plebiscito. Los fascistas culpables de cien muertes violentas desde el 1 de abril, ahora pretenden un “bombardeo preventivo” para evitar la Constituyente; o sea, para “defender” la Constitución que adoran, convocan un plebiscito no previsto en ninguna legislación nacional.
 
Evidentemente se trata de otro intento teatral. Una puesta en escena, una pantomima. Más no por eso hay que desestimarla. Los manuales de la guerra no convencional y las “revoluciones de colores” señalan a dónde va la tramoya. 
 
Detrás del llamado ilegal a plebiscito, la intención es provocar un desastre social para impedir evento Constituyente del 30 de julio. Pudieron medirse democráticamente, pero –por órdenes superiores- prefirieron la vía terrorista. Impotentes de derrocar al Gobierno por sí mismos, anhelan la invasión gringa para ser coronados procónsules de la restauración neoliberal en la Patria de Bolívar y Chávez.
Tampoco debemos subestimar el odio inoculado en sectores pitiyanquis. Un reventón puede degenerar en estampida. 
 
Con la CRBV en la mano derecha, no descartemos usar toda ley y razón para detenerlos.

miércoles, 12 de julio de 2017

Uribistas piden públicamente matar al Presidente Nicolás Maduro

Por
Yldefonso Finol
 
Es gente acostumbrada a matar, ó, mejor dicho, mandar a matar. Siempre consiguen matones entre sus peones. Tienen un perfil común: sus antepasados fueron esclavistas, hicieron fortunas delinquiendo, y siguieron delinquiendo para conservar sus privilegios. La derecha más derechista de la derecha. 
Son los beneficiarios de la narcoeconomía transnacional con sede en ese lugar de donde es un cura próximo a beatificar que -según me dice doña Gloria- es uno de los que mandaron a matar a Gaitán.
 
Abelardo de la Espriella se llama el elegante sicario comunicacional que el domingo 9 de julio publicó en El Heraldo de Colombia su metralla encorbatada: " Los venezolanos de bien y la comunidad internacional en pleno deben entender que la muerte de Nicolás Maduro se hace necesaria para garantizar la supervivencia de la República. No se trataría de un asesinato común, sino de un acto patriótico que está amparado por la constitución venezolana y que resulta, por demás, moralmente irreprochable".
 
¡Miren que legalista este jurista santanderista! Cómo interpreta nuestra Constitución el profesor de derecho penal de la misma universidad que acogió de catedrático a Pedro Carmona Estanga y es asidua patrocinante de CNN. Si de este tenor son los asesores legales externos de la MUD, se entiende entonces las alocadas "salidas", "elecciones generales anticipadas" y "plebiscitos" que han sacado del sombrero de copa de la Sergio Arboleda.
 
Ahora resulta que el magnicidio es un "derecho constitucional", extraño por demás, que puede ser invocado por un extranjero.
 
¡Saque su nariz del pote de cocaína, señor abogado, que le estallaron sus circuitos nerviosos los excesos sabatinos!
 
Ya sus tutelados opositores venezolanos comenzaron la matazón: cien muertos en cien días de perturbadas protestas sin propuestas. Todas por la insensible e irresponsable ambición del pitiyanquismo.
Antes Pat Robertson, y otros fanáticos sionistas, asi como Uribe y Pacho Santos hicieron llamados similares contra el Presidente Chávez, y lo lograron, cuando de aquél indeseable encuentro en Santa Marta, el Comandante salió envenenado por nanoarmas letales.
 
Nada peor que los descuidos y perdones cuando se tiene por enemigos a tipos de semejante calaña.

Yldefonso Finol
Constituyente de 1999

jueves, 6 de julio de 2017

Etimología subversiva del verbo "comunicar"

https://drive.google.com/file/d/0B-qLVBvd0mI_WlExSVdydFBrcXc/view?usp=sharing

QUÓRUM ACADÉMICO
Vol. 14 Nº 1, Enero-Junio 2017. Pp. 115-125
Universidad del Zulia
Etimología subversiva del verbo ‘comunicar’
José Javier León*

Resumen
Este artículo es fruto de las clases en la Unidad Curricular Epistemología de la Comunicación dictadas en el Programa de Formación de Grado Comunicación Social de la Universidad Bolivariana de Venezuela correspondiente al primer período del año 2016. Busca, desde mi posición de docente en proceso de formación (en compañía de mis colegas y estudiantes), dar cuenta de un asombro detenido en el laborioso descorrer de los pliegues que recubren una palabra familiar, el verbo: comunicar. Hace hincapié en el radical –munis -, que funciona como una suerte de núcleo de lo social y colectivo, incubado desde la más remota antigüedad en el corazón de dicha palabra. La etimología deja a la vista que, más que el mero intercambio, comunicar rememora el origen primordial de lo humano: el trabajo común, para el bien de todos.

Palabras clave: Etimología; comunicar; trabajo; don; comunidad

Recibido: Noviembre 2016 - Aceptado: Enero 2017
* Universidad Bolivariana de Venezuela. PFG. Comunicación Social. joseleon1971@gmail.com

[CLICK para DESCARGAR]

domingo, 25 de junio de 2017

PODERES, SABERES Y QUERERES


(Orlando Villalobos)

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Los textos que aquí se reúnen son el resultado de la fuerza que busca hacerse sentir para exponer certezas y convicciones, y al mismo tiempo dudas e interrogantes. En todo momento, han hecho posible que pueda pensar en voz alta para conversar y decir. A veces para defender un punto de vista, otras veces para llamar la atención sobre algo extraordinario, que no debería pasar de manera inadvertida.
Estas son historias pequeñas, múltiples miradas, que muestran lo que somos, con sus pasiones, pequeñas victorias y a veces los dolores.
A ratos son crónicas de lo cotidiano, que se alejan, lo más que pueden, de los manuales que codifican el relato hegemónico, conocido, celebrado, que nada con la corriente a favor.
Estas son historias pequeñas que buscan el registro de otras voces, que intentan interpretar estas cotidianidades cada vez más complejas, y entender lo que nos ocurre, en lo personal, y como comunidad, como país, como suele decirse.
El atrevimiento va más allá. Quiere mirar ir más allá de los caminos que encontramos hechos, de la propaganda que nos repiten, y de las etiquetas políticas que nos limitan.
Los textos aquí se autoconvocan y se juntan. Crean y recrean un mundo, que puede verse como algo aparte, pero que responden a una finalidad precisa: registrar las horas y las emociones, desde la perspectiva personal e intransferible.
Algo ha cambiado. Vivimos en tiempos de transiciones aceleradas. Pasamos del reino del imperio de la tinta y el papel al mundo digital o electrónico. Nuevos mitos nos acechan.
Unas supuestas redes sociales dicen que van a sustituir la familia, los camaradas, los amigos del trabajo, los vecinos y la religión. En realidad son redes virtuales, una burbuja de ilusión. Allí estás y no estás; te tengo y no tengo. Pero no es poco lo que ocurre. Estas redes tienen usados, no usuarios. En Internet creas una ”cuenta”.  Este término es el mismo que usan los bancos cuando tienes que guardar y administrar tu dinero. En Facebook hay dos conceptos que se trastocan: biografía y amistad. Biografía es la trayectoria de alguien a través de la vida. Ahora puede ser lo banal que la persona coloca en un campo que lleva ese título: biografía: “Amanecí sin jabón”, “me mata el calor”, vanidad de vanidades. El drama está en que si se banaliza tu biografía también se banaliza tu vida. No se sabe dónde está lo valioso. Lo mismo sucede con el concepto de amistad. Siempre se le consideró decisivo para el buen vivir. Ahora es la “acumulación capitalista de contactos y de “me gusta” como signo que supuestamente vincula”[1]. Abunda el narcicismo y el exhibicionismo. Hay mucho contacto y nada de comunicación verdadera, aquella que los clásicos entendieron como el acto de verse, mirarse, conocerse, apoyarse, complementarse y tocarse.
Esta era nos obliga a re-pensarnos y re-situarnos para no correr detrás de la computadora. Ya sabemos que “alguien tiene que sembrar y cosechar arroz mientras otros están navegando en la web”[2].
Cuando recorro de nuevo estos textos, para quitarles el polvo del camino, o para sumar un nuevo sustantivo, concluyo que bastante caso le hice a lo que recomienda Sully Prudhomme[3]: “Seamos como el pájaro / posado por un instante /en una rama frágil /que siente moverse /pero entretanto canta /porque sabe que tiene alas”. Lo que ha tenido que ser dicho se ha dicho.

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