COMUNICACIÓN PARA LA ACCIÓN

Ponencia para el CONIECOM

León, José Javier[1]

Resumen
Las universidades tradicionales no están diseñadas para participar en la construcción de una economía soberana y autónoma alternativa al capitalismo. La UBV es una de las llamadas a jugar ese papel por lo que debe buscar estrategias enmarcadas en una economía en transición al socialismo que trascienda definitivamente la dependencia del rentismo-petrolero. ¿Cómo ha de participar la UBV en este desarrollo? Respondemos: creando formas de organización socioproductiva alternativas al paradigmas económico dominante. En tal sentido, no podemos esperar el egreso de nuestros estudiantes porque una vez éste ocurra los vínculos que antes nos/los unían se disuelven y el grupo se desintegra no importa cuán unido haya estado en el pregrado. Los nuevos profesionales quedan abandonados a su suerte saturando convenientemente el “mercado laboral” con un número creciente de desempleados, social y económicamente segregados y todos naturalmente frustrados. En ese sentido consideramos que la estrategia de conformar EPS o cualquier otro tipo de asociación productiva debe ser transversal a la formación universitaria. En la resolución 1282 publicada en Gaceta el 27 de julio de 2011 leemos: “Las instituciones de educación universitaria deben contribuir al desarrollo del protagonismo socioproductivo”. Y más adelante, reafirma: “La transformación universitaria pasa por el estímulo y apoyo al desarrollo del sistema socioproductivo de las y los estudiantes, de modo progresivo y diferencial, así como de la multiplicación del número de proyectos productivos universitarios”.

Introducción
Cierta costumbre compuesta de racismo, clasismo, necesidad de ascenso y reconocimiento social, amén de residuos de una época en la que estudiar era garantía de “salir de abajo” manifiesta que, la universitaria es una etapa preparatoria sine qua non para el desarrollo de la vida profesional, la cual se activa cuando el estudiante egresa y entra al “mercado laboral”. La realidad sin embargo es más o menos la siguiente: a) el mercado laboral se encuentra saturado; b) las oportunidades de trabajo en su entorno  inmediato (en su ciudad e incluso en su país) son limitadas o a veces nulas; c) la formación universitaria está desfasada de la realidad laboral; d) de conseguirse una ubicación, difícilmente sea en el área de su competencia, de modo que amerita cursos de entrenamiento y períodos de prueba; e) de ser en su área, debe rápidamente actualizar sus habilidades y destrezas en cursos in sito de corta duración, aunque de todos modos como se lo recuerdan todos los que ya han pasado por ahí, lo esencial del oficio lo aprenderá en el campo como tal.

Este análisis sumario nos recuerda el divorcio que existe entre la Universidad y la Sociedad y la separación la sufren nuestros estudiantes, los cuales rápidamente comprenden que no tiene mucho sentido estudiar cuando el trabajo o el ganarse la vida no dependen de ello.

Este análisis hace parte de una preocupación global, atiéndase al respecto lo dicho en el Informe UNESCO 2015 sobre el tema: Replantear la Educación. ¿Hacia un bien común mundial?:

Crece la decepción en algunos segmentos de la sociedad y en algunos países ante la ineficacia de la educación como vehículo para alcanzar una movilidad social ascendente y un mayor bienestar. La esperanza de movilidad social ascendente, alimentada por la ampliación masiva del acceso a las oportunidades de educación, se viene extinguiendo desde el decenio de 1990, no solo en muchos países del Sur, sino también del Norte. Los jóvenes están empezando a dudar del ‘rédito de la inversión’ de las trayectorias educativas tradicionalmente ‘prestigiosas’ (UNESCO, 2015:63)

Saber y Trabajo
“Los hombres no viven en sociedades para decirse que tienen necesidades sino para consultarse sobre los medios de satisfacer sus deseos, porque no satisfacerlos es padecer”.
Simón Rodríguez

La situación anteriormente descrita debe alertar a los docentes y por ende a la institución, la cual depende para su existencia de estudiantes y, no sólo ello, sino de estudiantes que sientan que la mejor opción frente a la incertidumbre del “mercado laboral” es la formación universitaria –y precisamente en esa universidad y no en otra-, y que el tiempo y esfuerzo que le dedicarán se retribuirá en un trabajo que ameritará de su habilidad, de su destreza, de sus conocimientos.

Para lograr esto se precisa varias cosas:

1.       Unir de manera estratégica el Saber y el Trabajo. Es decir, que lo que se aprende tiene utilidad y sentido práctico, y que el trabajo a su vez, es creador.
2.       Que las mallas curriculares respondan a las exigencias del momento histórico.
3.       Que se actúe –en nuestro caso- de acuerdo al Plan de la Patria y a las líneas y directrices del Plan Nacional de Ciencia y Tecnología.
Estos tres puntos exigen algo esencial: que la Universidad sea flexible, que reflexione continuamente sobre su ser y hacer, que esté atenta a la realidad así como estudia el pasado y se proyecta al futuro, con entusiasmo y esperanza.

¿Qué nos toca? ¿Cuál es nuestro desafío?
Construir una Universidad en la que los estudiantes puedan formarse para una economía productiva, es decir, que sean “productores”. En el caso del PFG Comunicación Social, nuestros estudiantes deben aprender a producir lo que es el objeto de su profesión, es decir: comunicación.

Pero la comunicación es, en términos materiales, invisible, por tanto necesita apoyarse en plataformas y formatos. Así es que los estudiantes deben aprender a producir instrumentos y plataformas comunicacionales, esto es, medios. Y crear medios supone una materialidad que amerita la ocupación de TIEMPO y ESPACIO específicos. Y estos elementos –tiempo y espacio- deben ser conquistados a sus dueños tradicionales, la oligarquía, las burguesías y sus operadores económicos y políticos.

Me explico: Un medio de comunicación supone para materializarse la conjunción de esas dos coordenadas, como lo supone todo cuanto existe en la realidad. Un medio es, por ejemplo, un periódico, una biblioteca, una editorial, o bien, una productora audiovisual, ubicados en comunidades, comunas, casas comunales, fábricas, empresas, escuelas, hospitales, oficinas, etc. Vale decir, dichos medios ameritan un espacio (o territorio), un contexto y unas relaciones. No está de más recordar que todos estos requerimientos son sociales y políticos, amén de culturales y claro está, económicos.

Dicho esto, la formación de nuestros estudiantes debe encaminarse hacia la construcción de medios de comunicación en contextos donde se dan determinadas y específicas relaciones. Esto sin duda complejiza la educación, pues introduce variables que han estado históricamente ajenas al salón de clases, sus pupitres y pizarrón. Ajenas también a la organización administrativo-burocrática.

Acatar el espíritu y la letra de la Resolución Nº 1282
“El sistema universitario anhelado en las gacetas oficiales, es uno altamente interactuante con los escenarios actuales y el desarrollo de unos nuevos, distintos, construidos entre sus actores: comunidades organizadas e instituciones del estado incluyendo las universitarias, bajo el marco de las transformaciones evidentes del estado y la sociedad Venezolana y con un plan, el Simón Bolívar”.
Omar Tremont Hernández

La estrategia que vislumbramos como alternativa está ya delineada en la Resolución Nº 1282 del 27 de julio de 2011[2], la cual entre otras cosas plantea que: “Las instituciones de educación universitaria deben priorizar el interés del trabajo liberador por encima del interés por el capital, favoreciendo la elaboración de estrategias que apoyen la vinculación universidad-producción-innovación, a través de la organización, creación y generación de conocimientos y la formación y educación del estudiantado del pueblo, para que asuman el control directo de los procesos de producción, distribución y comercialización de bienes y servicios imprescindibles para satisfacer sus necesidades y contribuyan a la construcción del modelo productivo socialista, a través del vínculo conocimiento-producción”.

La UBV sólo por esto, dista enormemente de la educación tradicional que ha estado históricamente, repito, separada del trabajo productivo y en cambio, ancilarmente atada al “trabajo” explotador (con su binomio estructural empleo-precario/desempleo) que imponen la economía capitalista y en especial las trasnacionales.

Nos toca pues romper este paradigma y construir una educación universitaria para el trabajo productivo y esto solo puede ocurrir en la Venezuela bolivariana de hoy, instrumentando una estrategia académica que permita –en los cuatro años que dura el Programa de Formación de Grado la conformación de emprendimientos productivos.

Los emprendimientos productivos en la estrategia de articulación UBV-Comunidad/Comuna
Cada proyecto debe dirigirse a la construcción de una EPS (o cualquier otra asociación productiva) que satisfaga alguna necesidad diagnosticada en la comunidad, y en esta empresa o emprendimiento deben participar los estudiantes con las personas de la comunidad que deseen formar parte de la misma. Un punto esencial pivote de esta articulación lo debe ofrecer un espacio de interacción comunitaria que podemos llamar: Escuela Popular de Comunicación: un espacio para el intercambio de saberes que haga posible la participación de la comunidad en la construcción de la empresa y, por ende, en el empoderamiento de la misma por parte de la comunidad. Un empoderamiento que pasa a su vez por la aceptación comunitaria de los estudiantes y futuros profesionales que laborarán en la empresa salvando –por la aceptación de la comunidad la condición de territorialidad que tienen las EPS.

Ese punto de articulación al que me refiero es un espacio seminal de la empresa a ser creada y parte fundamental en el proceso, puesto que en dicha escuela se cumpliría la parte del binomio que hace posible el ejercicio verdadero del poder popular: el Saber para el Trabajo: “La educación y el trabajo son procesos fundamentales para alcanzar los fines esenciales del Estado”, leemos en la Resolución citada.

En efecto, el trabajo socialista no puede esconder ni en absoluto privatizar los saberes; antes bien, debe hacerlos parte del metabolismo social, cultural, económico de la comunidad, integrándolos y confiriéndoles sentido y contexto. Estas Escuelas de Comunicación Popular (ECP) estarían –en el corazón de las EPS- llamadas a democratizar la construcción colectiva, dialógica, plural y diversa de los saberes que solo así hacen posible el trabajo liberador.

Un primer esbozo de descripción metodológica sería el siguiente:

1.       Elección de la comunidad por parte del grupo de Proyecto, considerando territorialidad, trabajo político, relaciones, criterios geográficos, accesibilidad, etc.
2.       Relacionamiento con el Poder Popular
3.       Presentación y selección del o de los Proyectos
4.       Creación en la comunidad de un espacio (ECP) para la formación en torno a la empresa y los servicios que en el área de la comunicación y la información esta ofrecerá
5.       Crear la EPS

Todas estas etapas deben ocurrir en los 4 años que dura la formación en el PFG.

La UBV y en especial su PFG Comunicación Social tienen el deber de diseñar y ejecutar proyectos que se encaminen a la construcción de EPS –o cualquier otra forma de organización o asociación productiva- que hagan posible el cumplimiento de los objetivos estratégicos trazados por el comandante Chávez en el Plan de la Patria, hoy Ley de la República. En tal sentido, dichos proyectos deben:

-       Transformar las relaciones del pueblo con el proceso de trabajo y pensamiento
-       Impulsar la formación científica, vinculando la ciencia y la tecnología con la producción y el trabajo en formas organizativas y de construcción del conocimiento científico.
-       Consolidar espacios de participación ciudadana en las áreas temáticas y territoriales relacionadas con la ciencia, la tecnología y la innovación.
-       Garantizar el  acceso oportuno y uso adecuado de las telecomunicaciones y tecnologías de información.
-       Garantizar las condiciones que permitan a las organizaciones y a todas las personas en el territorio nacional el acceso a la comunicación oportuna y ética
-       Proponer las infraestructuras necesarias, así como las aplicaciones informáticas con sentido crítico y atendiendo a necesidades sociales y la difusión.
-       Ampliar la infraestructura y la dotación escolar, y darle continuidad a la incorporación de tecnologías de la información y de la comunicación al proceso educativo.
-       Consolidar el despliegue de la infraestructura educativa para la formación para el trabajo liberador
-       Impulsar el uso de los medios de comunicación como instrumento de formación para la transición al socialismo. En esta tarea, se hace indispensable fomentar la investigación sobre la comunicación como proceso humano y herramienta de transformación y construcción social.
-       Contribuir a la adecuación del sistema educativo al modelo productivo
-       Fortalecer la soberanía comunicacional, divulgando nuestro patrimonio cultural, geográfico, turístico y ambiental, así como el desarrollo productivo y político
-       Garantizar la producción permanente de contenidos que se difundan a través de los medios de comunicación regionales sobre los avances sociales, políticos, culturales de la revolución bolivariana.
-       Generar contenidos basados en valores nacionales, multiétnicos y pluriculturales de nuestros pueblos, a la vez que se fomentarán los principios inherentes al socialismo bolivariano.
-       Contrarrestar la producción y valorización de elementos culturales y relatos históricos dominantes
-       Incentivar la difusión en los medios de comunicación masivos, públicos y privados, de los contenidos históricos, culturales, populares, tradicionales y de nueva producción
-       Actualizar y direccionar la malla curricular hacia las necesidades y demandas del modelo comunicacional bolivariano, con el fin garantizar la formación técnica, profesional y ocupacional del trabajo, fomentando en cada esfuerzo los valores patrióticos y el sentido crítico en la organización para el trabajo liberador
-       Propiciar la cultura del trabajo liberador garantizando la formación técnica, profesional y ocupacional





[1] MgSc en Literatura Venezolana. joseleon1971@gmail.com

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